Tipos de masaje que ofrecemos
No todos los dolores de cuello, espalda o piernas necesitan lo mismo. Por eso, en lugar de aplicar siempre la misma rutina, adaptamos el masaje a lo que tu cuerpo te está diciendo. Estos son los tipos que trabajamos:
- Masaje descontracturante: pensado para soltar contracturas y zonas muy tensas, sobre todo en cuello, hombros, espalda y piernas. Es el más buscado por quienes pasan muchas horas sentados, cargan peso o están pasando por una etapa de estrés.
- Masaje terapéutico o terapia manual: se dirige a una zona concreta donde hay dolor o limitación de movimiento, con un objetivo clínico definido durante la evaluación.
- Descarga muscular deportiva: para quienes entrenan o compiten y quieren cuidar su musculatura. Puedes ver más en fisioterapia deportiva.
En tu primera sesión revisamos dónde te duele, desde cuándo y qué actividades lo empeoran, y a partir de eso decidimos cuál te conviene.
Diferencia entre masaje terapéutico y relajante
Los dos pueden hacerte sentir mejor, pero no buscan lo mismo.
El masaje relajante tiene como meta el bienestar general: bajar el ritmo, soltar tensión de forma superficial y descansar. El masaje terapéutico tiene un objetivo clínico: trabajar sobre un problema específico, como una contractura, una zona sobrecargada o una limitación de movimiento, y se plantea después de valorar qué te está pasando.
Por eso, un masaje terapéutico puede sentirse más intenso en ciertos momentos, y no siempre es "agradable" en el sentido de un spa. Lo importante es que la presión sea tolerable: si algo te molesta de más, avísanos y lo ajustamos durante la sesión.
¿Cada cuánto conviene un masaje?
No hay una frecuencia única. Depende de para qué lo necesites:
- Si tienes una contractura o una molestia reciente, puede convenirte repetirlo con más frecuencia al principio y luego ir espaciando las sesiones.
- Si lo usas para mantener tu cuerpo en buen estado, como parte de tu rutina de entrenamiento o de una temporada de mucho trabajo, lo habitual es hacerlo de forma periódica, según tu carga.
- Si el dolor vuelve siempre en el mismo sitio, el masaje puede ayudarte a sentirte mejor, pero conviene buscar también el origen del problema con una evaluación.
Te recomendaremos una frecuencia según lo que encontremos y cómo respondas en las primeras sesiones. Si tu molestia necesita algo más que masajes, te lo diremos con honestidad y podemos combinarlo con rehabilitación o con kinesiotaping.
Reserva tu sesión
Reservar es sencillo: escríbenos por WhatsApp, cuéntanos qué zona te molesta y te damos el primer horario disponible. Estamos en Pampatar, a pocos minutos de Porlamar, y puedes ver cómo llegar.
Antes de venir, avísanos si tienes fiebre, heridas o irritación en la piel de la zona, várices importantes, si estás embarazada o si tomas medicamentos para la coagulación, porque en esos casos puede que haya que adaptar o postergar el masaje. Si quieres pagarlo en cuotas, puedes usar Cashea: te lo explicamos en precios y Cashea.